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Jaguar Land Rover demuestra cómo conjugar el automovilismo de lujo y la sostenibilidad

Mismo lujo, más sostenible

Sin embargo, la sostenibilidad puede fomentarse de diversas formas y atajar el uso de determinados materiales puede tener un gran impacto. Algunos pueden recibir una segunda vida, mientras que otros pueden ser sustituidos por alternativas más respetuosas.

Por ejemplo, la reutilización del aluminio es una de las claves, ya que está presente en multitud de vehículos de segunda mano. Tomando este componente y transformándolo en uno nuevo de alta calidad, puede volver a ser utilizado en un coche nuevo sin que pierda sus cualidades. Eso sí, la idea es terminar sustituyendo este material y el acero por compuestos más eficientes.

Por otro lado, en lo que se refiere al interior de los coches, es posible seguir fabricando habitáculos de calidad con materiales reciclados. Uno de los más importantes para Jaguar Land Rover es el nailon ECONYL®, que se compone de plásticos procedentes del mar y de vertederos. Reduce en un 90 % las emisiones en comparación con los que provienen del petróleo

Jaguar Land Rover demuestra cómo conjugar el automovilismo de lujo y la sostenibilidad

Junto a él también se utilizan alternativas de cuero que podemos encontrar en la gama ‘Materiality’. Un ejemplo es la mezcla de lana Kvadrat, el primer textil vegetal de la compañía, elaborado con fibras de eucalipto y ECONYL®.

Supervisión, evaluación e investigación

Con todas estas acciones ya se logra una mejoría en materia de sostenibilidad, pero no sería suficiente sin la idea de seguir avanzando. En este aspecto, la compañía supervisa las emisiones de carbono que se pueden controlar y las evalúa, para reducir en un 72 % el CO2 en toda la fabricación, en comparación con los niveles de emisiones de Alcance 1 de 2007.

Por otra parte, la compra de electricidad renovable para la fabricación también ha sido crucial. Con esta acción, se ha reducido el CO2 derivado del consumo de electricidad en un 70 % en comparación con los niveles de Alcance 2 de 2007.

Ayuda sin fronteras

Finalmente, las acciones en lugares necesitados también tienen un impacto, no solo medioambiental, sino en la vida de las personas. Con la idea de mejorar la situación en comunidades remotas o azotadas por catástrofes, en el último ejercicio la compañía trabajó con más de 1.100 organizaciones.

Esto no es algo nuevo, eso sí. Desde 1954, Land Rover colabora con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC). Además, desde 2007 colaboran con ClimatCare mediante la inversión en proyectos que mejoren el medioambiente, así como trabajan con LifeStraw para reducir las emisiones de carbono y proporcionar agua potable allá donde es necesario.

De esta forma, está claro que hay muchas acciones que se pueden llevar a cabo para mejorar la vida y que siempre se puede ir más allá. El objetivo es dejar un mejor planeta y en ese caso, todo lo que se realice nunca es demasiado.

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