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Joyas sobre ruedas

El trabajo de Mike Brewer y Edd China consiste en ´rescatar´ icónicos vehículos, algunos ya clásicos y otros que lo acabarán siendo, que están a la venta pero que necesitan cuidados urgentes. Después, los restauran, los disfrutan durante algunas horas y los venden a quienes sueñan con tenerlos en su garaje. Apasionante, ¿verdad?

A poco que te gusten los coches y ‘cacharrear’ con su mecánica, alguna vez se te habrá pasado por la cabeza la idea de comprar un trasto viejo y restaurarlo poco a poco en tu garaje.

MIKE BREWER

(el comerciante)

Tiene 49 años y lleva más de 30 dedicado a la compraventa de automóviles. Se inició en el negocio importando vehículos todo terreno procedentes de todo el mundo. Él mismo asegura que su transición de desconocido comerciante a popular presentador de televisión fue un golpe de suerte: un día le telefoneó un viejo amigo que era productor de televisión y le dio la oportunidad de participar en un nuevo programa llamado Deals on Wheels. El éxito de ese proyecto le llevó a ser presentador de espacios televisivos como Driven, Pulling Power o Auto Trader. Finalmente, comenzó a trabajar en Joyas Sobre Ruedas en 2003, donde pone en práctica toda su experiencia para encontrar los mejores chollos y conseguirlos al precio más bajo posible. Dispone de una web oficial –www.mikebrewer.tv– y de un concesionario de vehículos usados –www.mikebrewermotors.com– cerca de Sheffield, en Inglaterra.

Pues bien, eso es a lo que se dedican a diario Mike y Edd, comerciante y mecánico respectivamente, en el programa televisivo Joyas Sobre Ruedas –cuyo nombre original es Wheeler Dealers–, producido por Attaboy TV y emitido en España por la cadena Discovery Max.

Joyas Sobre Ruedas no es el típico programa sobre coches en el que se ponen a prueba los límites de cada modelo, sino que se centra en los trabajos de restauración.

Mike localiza las ‘joyas’ a través de Internet y de la prensa especializada, mientras que Edd es quien se ensucia las manos para ‘revivirlas’. Algunos vehículos son rescatados cuando estaban condenados al desguace, otros vivían una vida de maltrato, y el resto simplemente descansaban olvidados en un garaje.

Una vez reparados, Mike los pone a la venta aplicando un determinado margen de beneficios para Edd y para él. Aunque, en ocasiones, cierra las ventas a precios un poco más bajos del valor de mercado; y es que, tal y como asegura Mike, «a veces, hacer feliz al futuro propietario es más recofortante que ganar algunos billetes de más».

Así es el ‘coche Joyas Sobre Ruedas’

Hay dos requisitos indispensables para que un automóvil pueda ser considerado digno de Joyas Sobre Ruedas. El primero concierne a su exclusividad: ha de ser un modelo carismático y del que queden pocas unidades en circulación.

Joyas sobre ruedas

El segundo está relacionado con su conservación: no puede estar en perfecto estado, sino que debe requerir ciertos trabajos de restauración que permitan aumentar su valor en el mercado.

De hecho, al final, el objetivo de Mike y Edd no sólo es divertirse y contribuir a la preservación de la mayor parte de automóviles clásicos que sea posible, sino que también buscan obtener beneficios económicos al vender los coches restaurados para aumentar su presupuesto de cara a poder adquirir modelos cada vez más costosos.

Lo especial de joyas sobre ruedas es que te explica con detalle cómo puedes restaurar un coche tú mismo

Todo comenzó con un simpático Porsche 924

El primer capítulo de Joyas Sobre Ruedas se emitió en octubre de 2003 y el ‘paciente’ fue un modesto Porsche 924 de color rojo por el que Mike sólo pagó 850 euros. Entonces, el presupuesto para la compra y reparación de cada coche era de sólo 1.000 libras, es decir, unos 1.215 euros. Eso sí, temporada tras temporada, el dinero del que Mike disponía aumentaba en otras 1.000 libras, de tal manera que en la segunda era de 2.000 libras… y en la quinta de 5.000 libras.

Esta última cantidad se mantuvo durante la sexta y séptima, a excepción de contadas ocasiones en las que el vehículo en cuestión requirió una mayor inversión, como es el caso del Ferrari Dino 308 GT4 de la sexta temporada, por el que Mike pagó 8.750 libras –10.631 euros–.

De la octava en adelante, no existía un presupuesto predeterminado, sino que este venía definido por el modelo que se pretendía restaurar, llegando a pagar 25.000 euros por un Lamborghini Urraco de los años 70 que ni siquiera podía moverse aunque, tras pasar por las manos de Edd, Mike consiguió venderlo por 35.000 libras –42.486 euros–.

EDD CHINA

(el mecánico)

Edward John China tiene 42 años, es licenciado en Ingeniería de diseño y es quien restaura los coches que compra Mike; aunque tiene serios problemas para acceder a muchos de ellos debido a sus 2,01 metros de estatura. Se declara un Grease Junkie –adicto a la grasa– y, a través de su empresa Cummfy Banana Limited –www.cummfybanana.com–, construye absurdos y divertidos vehículos con los que ha conseguido diversos récords de velocidad reconocidos por el Libro Guinness: como la mesa de oficina más rápida del mundo –alcanzó los 140 km/h–, la cama móvil –la puso a 111 km/h–, el retrete más veloz –68 km/h–, la cortacésped –94 km/h– o el mueble de salón –148 km/h; ver foto–. Además, ha homologado cada uno de estos artilugios, por lo que todos tienen matrícula y es legal circular con ellos. En televisión, ha aparecido en Top Gear y co-presentó Auto Trader junto a Mike.

Pero la evolución del programa no sólo está condicionada por el presupuesto, sino también por el nivel de las reparaciones y la dificultad para encontrar ciertos modelos, dándose el caso de tener que realizar largos viajes en busca de ciertos coches.

Destacan las continuas visitas de Mike a EE.UU. para poder comprar automóviles como el Ford Mustang Fastback, el Dodge Charger, el Chevrolet Stepside o el DeLorean DMC-12, entre otros.

Y, por supuesto, el trabajo de Edd cada vez es más complejo: mientras que, en aquel Porsche 924 del primer capítulo, apenas hizo una revisión al motor, arregló algunos desperfectos del interior y reparó una abolladura en un modesto plató con herramientas básicas y un elevador… en sucesivas ocasiones, y ya en una nave completamente equipada, Edd se ha enfrentado a operaciones mucho más complicadas, como sustituciones de cajas de cambio, tratamiento de óxidos, reparaciones de culata, cambios de color en la carrocería o, incluso, sustituciones de chasis, como fue el caso del Morgan Plus 4 en el que Edd desmontó hasta el último tornillo para reemplazar su bastidor podrido.

En la actualidad, Mike y Edd se encuentran rodando la undécima temporada de un programa del motor de éxito casi sin precedentes –con el permiso de Top Gear–.

Y es que, en Joyas Sobre Ruedas, muchos aficionados han encontrado incluso un componente romántico, siendo testigos, durante los 45 minutos que dura cada capítulo, de cómo Mike y Edd dan una segunda oportunidad a arrinconadas y viejas chatarras abocadas al desguace…

La otra aventura de Mike no logró tanto éxito…

El 2 de abril de 2013, Mike Brewer se embarcaba en un nuevo programa paralelo, de sólo 6 capítulos, llamado Joyas Sobre Ruedas Por El Mundo, que consistía en dar la vuelta al planeta obteniendo beneficios económicos comprando y vendiendo coches.

Mike empezó con 3.000 dólares en su bolsillo –2.178 euros– y el objetivo era volver a casa con un súper deportivo de 30.000 dólares –21.781 euros–.

Mike consiguió su propósito, ya que regresó con un Porsche 911 (996) Cabrio, pero el programa no contó con el éxito de Joyas sobre Ruedas, ya que le faltaba el componente que al público más gustaba: la figura de Edd China y la descripción con detalle de todas sus reparaciones –aunque, en Joyas Sobre Ruedas Por El Mundo, el propio Mike efectuaba mejoras en los vehículos para aumentar su valor–.

Mike viajó por India, Inglaterra, Japón, Suecia, EE.UU. y Emiratos Árabes comprando y vendiendo desde ‘chatarras’ como un viejo Suzuki Maruti hasta joyas clásicas como el Volvo P1800 o el Chevrolet Camaro para, finalmente, retornar al Reino Unido con el citado Porsche 911.

Algunas joyas de la lista

Por el taller de Edd han pasado desde modestos vehículos como el Saab 900 Turbo, el Porsche 924, el Ford Capri Láser o el Suzuki Samurai, hasta iconos deportivos como el Lancia Delta Integrale, el Subaru Impreza WRX, el Ford Sierra Cosworth, el Lamborghini Urraco, el Porsche 911 o el Audi Quattro. Tampoco faltan leyendas de la televisión como el DeLorean DMC-12 de Regreso al Futuro o el Ford Mustang Fastback de Bullitt; coches ‘del pueblo’ como el VW Beetle o el BMW Isetta; ni codiciados clásicos como el Cadillac Coupé De Ville o el Chevrolet Corvette C2, el automóvil más caro que Mike ha vendido en el programa –más de 55.000€–.

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